La Piedra del Sol fue elaborada por la cultura mexica aproximadamente en el año de 1512,  fue redescubierta el  17 de diciembre de 1790 cerca de Palacio Nacional en la Ciudad de México después de permanecer enterrada desde el siglo 16 por ordenes del arzobispo Montúfar .Fue posteriormente colocada en la torre poniente de la Catedral donde permaneció hasta finales del siglo XIX en que fue trasladada al Museo Nacional.

Esta identificada como un temalacatl, utilizada en un ritual en que guerreros mexicas ofrendaban su sangre al dios solar. Tiene un diámetro de 3.6 m y pesa 24.5 toneladas y actualmente se encuentra en el Museo Nacional de Antropología e Historia.