El origen de los idiotas.

Un idiota en la democracia Ateniense era aquel que se caracterizaba por su egoísmo e interes en todo aquello exclusivamente relacionado a sus intereses privados – contrario a los intereses públicos- La idiotez era el estado natural de la ignorancia en las que todas las personas nacen, y su opuesto, la ciudadanía, era alcanzada a través de la educación formal.

En la democracia Ateniense, los idiotas nacían y los ciudadanos se formaban a través de la educación. Un idiota era aquel que declinaba de la vida pública, como el gobierno democrático de las polis, y se le consideraba deshonorable. A los idiotas se les consideraba como personas de juicio pobre en cuestiones políticas y publicas. Con el tiempo, el termino de “Idiota” cambio de su connotación original de egoísmo y paso a referirse a individuos de pobre juicio que eran “estúpidos”.

Parker, Walter C. “Teaching Against Idiocy”, Bloomington: Phi Delta Kappan.

LOS INDIGNADOS EN MÉXICO:¿DÓNDE ESTÁN?

Una conversación con Roger Bartra

El movimiento de los indignados lleva claramen­te el sello del nuevo milenio. Es una ácida crítica a la sociedad moderna que contiene una carga moral poderosa. El desarrollo económico y la riqueza acumulada se basan en una promesa no cumplida: hay un amplio sector de la población que ha sido mar­ginado en medio de la prosperidad y no encuentra la posibilidad de vivir una vida digna.

En México, desdichadamente, creció una cultura política que de­finió un carácter nacional sumergido en la desidia, la zozobra, el relajo, el sentimentalismo, el resentimiento y la evasión. En esta cultura no había espacio para la dignidad. El pueblo era definido como una masa de indios agachados y de pelados albureros. En esta cultura cantinflesca no cabía la dignidad democrática. Esa es la cultura política que legitimó al autoritarismo nacionalista del que surgió esa patología, ese morbo melancólico que engen­dró el régimen de la revolución institucionalizada.

LOS INDIGNADOS EN MÉXICO:¿DÓNDE ESTÁN?